CARTA ABIERTA A IRENE MONTERO.

Empezaré dudando de la manera en la que tengo que dirigirme a usted. No sé si tengo que llamarla señora, señorita o, sencillamente, tía. Lo dejaremos en Ministra, aunque no hay que ser especialmente lúcido para saber que lo de Ministra fue un regalo que la hizo Pedro Sánchez por ser la pareja de quién le marca al Presidente la hoja de ruta. Ministra de Igualdad, nada más y nada menos. Una igualdad en la que usted no cree ni por asomo. Y lo digo porque si así fuera, no estaría convirtiendo tal Ministerio en un auténtico sonrojo que no solo pretende “criminalizar” la figura del hombre sino que, además, está desvirtuando la figura de la mujer hasta tal extremo que cada vez son más las mujeres que se sienten totalmente avergonzadas por usted. ¡Afortunadamente!.

La contaré algo, Irene: Conocí a una mujer a la que usted no la llegaría ni a la suela del zapato con respecto a la defensa del feminismo. Una mujer que fue maltratada en una época donde ir a denunciar cualquier tipo de maltrato era arriesgarse a que te mirasen con cierto recelo. Una mujer a la que no le quedó más remedio que salir de un trabajo y meterse en otro para poder sacar a su hijo adelante. Es decir; se levantaba a las seis de la mañana y regresaba a su casa a las once de la noche. ¡Anda que no tuvo que limpiar!. Una mujer que, con mucho esfuerzo e impagable sacrificio, logró comprarse una casa haciendo frente a la letra de la misma mes a mes. Una mujer que, como no podía estar con su hijo de Lunes a Sábado todo el tiempo que la hubiera gustado, dedicaba los Domingos a disfrutar de ese hijo sin importarle el agotamiento acumulado. Esa mujer se apoyaba en otra gran mujer que era su madre y que también podría darle a usted lecciones de feminismo si viviera. Una mujer que no ha tenido que esperar a que llegara usted a ese Ministerio que le han regalado para tener su propia cartilla en el banco. Igual, querida Irene, hasta se sorprendería usted de que incluso en los tiempos de Franco dispusiera de una cartilla bancaria. Una mujer que todo lo que tiene se lo ha ganado a pulso, con valentía, tirando de coraje y sin mucho espacio que dedicarle a las mamarrachadas desde las que usted pretende ahora dar lecciones. Usted, querida Irene, no está en condiciones de dar lecciones a nadie. Digamos, y no se me ofenda, que usted tan solo está para elevar el ridículo de su patético feminismo a la categoría de esperpento. Para poco más. Esa mujer de la que le hablo, es mi madre. Y esa mujer son también infinidad de mujeres a las que usted no está en condiciones de representar. ¿Y sabe porqué? Pues porque fueron, son y serán siempre las verdaderas feministas y el verdadero ejemplo en el que conviene mirarse. ¿Lo entiende, tía?

Atentamente, Raúl García Jiménez.

EL FÚTBOL NO ESTÁ ESCRITO…

UN POCO DE ROMANTICISMO, POR FAVOR. La Copa del Rey siempre nos trae sorpresas que no le sientan nada mal al fútbol. Digamos que los más humildes hacen de la competición un hermoso lugar para hacerse oír, reclamar un derecho que les pertenece y, de paso, mandarles un mensaje a los más lujuriosos: “la actitud es la casa dónde viven todas las virtudes”. La desmesurada desigualdad entre ricos y pobres se fue apoderando del fútbol desde que el negocio descubrió que también con un balón era posible hacer números...”Creer que se puede hacer un gran equipo sin dinero es un disparate, pero creer que se puede hacer un gran equipo solo con dinero es un disparate todavía mayor”. La frase me sirve para reivindicar el valor de una competición que, apoyada en un formato nuevo desde la temporada pasada, le hace un hermoso guiño a ese corazón que no entiende de calculadoras.

ENTRENADORES QUE SE VAN Y ENTRENADORES QUE LLEGAN. Antes de nada, permítanme decir algo: “Si existe una cosa que no puede prometer ningún entrenador, son resultados. Quienes lo hagan estarán alimentando un ejercicio de poca honradez nada más llegar“. Porque los resultados no se prometen, los resultados se consiguen o no dependiendo de muchos factores que no todos son controlables. Pretender convertir la consecuencia en una causa en lugar de la causa en una probable consecuencia es, en mi opinión, un mal punto de partida. Si quienes contratan mostraran más interés por saber el ideario a todos los niveles de la persona que contratan, igual ahorrarían en posibles disgustos y hasta en dinero. “He fichado a tal entrenador porque gana”, suelen decir muchos. “Pues entonces no ha fichado usted a nadie”, dan de ganas de decirles.

Es tan grande la inmediatez y tan atrevida la ignorancia, que no son pocos quienes notan la mano del entrenador incluso antes de dirigir el primer entrenamiento, Tampoco son escasos quienes ven un trabajo bien hecho donde hace tan solo una semana veían una evidente falta de trabajo. Vivimos tiempos dentro del fútbol tan analíticos, que hasta la estupidez supina forma parte del diagnóstico más riguroso. Entrenadores que se van por perder y entrenadores que llegan por ganar…Igual no resulta mala idea entrenadores para construir también una manera de estar.

LA IMPORTANCIA DE SABER LEER ENTRE LÍNEAS. Sin un mínimo de orden resulta complejo que un equipo sobreviva durante mucho tiempo. El problema llega cuando ese mínimo necesario se confunde con la orden hasta el punto de penalizar a quienes se lanzan descaradamente a la aventura. El orden en el fútbol sirve para darle vuelo a la libertad y no para cortarle las alas. Por eso los jugadores como Pedri son tan primordiales. Porque ponen “patas arriba” al juego eligiendo caminos donde el fútbol se reconoce así mismo. Porque tienen como principal normal la improvisación que le da sentido al misterio simple del juego. Y porque tan solo necesitan un socio que se anime a devolverle una pared, entenderle cualquier movimiento y saber leer entre líneas todo lo que no está escrito…

NO TODO VALE.

Se instaló en la sociedad el “todo vale” y, a partir de ahí, se nos fueron cayendo los valores a un ritmo frenético y con una facilidad asombrosa. Me pregunto si queda alguna cosa por corromper, deteriorar o, sencillamente, sacar de quicio. “La realidad se lo pone cada día más difícil a la ciencia ficción”, le dije no hace mucho a un buen amigo. Se empieza creyendo que todo en esta vida resulta válido y se termina por desamparar a lo verdaderamente valioso, eso que nos hace más o menos dignos e íntegros.

Ese “todo vale” al que nos hemos abandonado es, probablemente, la consecuencia que se traduce en desánimo, desmotivación y tristeza para muchas personas. Existen cosas que, al menos en mi opinión, no responden a la llamada de ninguna época. La mala tendencia está llena de ejemplos poco ejemplares: Hoy ” todo vale” con tal de llegar a la fama, incluso no hacer absolutamente nada. “Todo vale” con tal de conseguir seguidores en las Redes Sociales, incluso dejar de ser tú mismo, perder el mínimo del decoro exigible o esconderte detrás de una falsedad permanente. “Todo vale” con tal de lograr audiencia, incluso traficar con el conflicto hasta traspasar los límites de lo pueril. “Todo vale” con tal de mantenerse en el poder, incluso pactar con “diablos” a quienes no les abrirías ni las puertas de tu casa para pasar un día entero. “Todo vale” con tal de salir en la televisión, incluso “destruirle” la vida a los demás. “Todo vale” con tal de subir posiciones en tu puesto de trabajo, incluso “pisotear” a quienes tienes al lado sin el menor escrúpulo. “Todo vale con tal de ganar, incluso perderlo también todo…Existe una multitud de excepciones que deberían hacerse ver, que deberían hacerse oír y seguir en ese “nadar contracorriente” casi a diario.

Abocarse al “todo vale” no deja de ser una triste invitación a todo aquello que nos irá empobreciendo cada vez más como seres humanos, que nos irá alejando cada vez más de la honradez y que le irá negando la entrada al verdadero valor de las cosas. No, no todo vale. ¿Tan difícil es de entender…?

EL FÚTBOL NO ESTÁ ESCRITO…

LA TÁCTICA ES REALCIÓN. De la misma manera que no hay fútbol sin futbolistas, tampoco hay futbolistas sin seres humanos. Parece y es una obviedad, sí. Pero es una obviedad que solemos olvidar con demasiada frecuencia debido, posiblemente, a ese afán cada vez más grande por hacer del fútbol un juego robotizado, previsible y carcelario. Siempre he pensado que no existe táctica que “cien años dure” sin un punto de partida donde la complicidad vaya marcando el orden natural de las cosas. Cuando las complicidades fluyen, las tácticas se van haciendo solas y sin necesidad de tener a mano un calzador para que nos encajen. La táctica es relación, dice el profesor Xabier Azcargorta. Soy de la opinión de que un equipo se mantiene vivo cuando quienes lo integran saben manejarse respetando las leyes de la propia naturaleza, cuando más grande es el carácter cómplice que va imponiendo los desarrollos y cuando la principal táctica guarda una relación directa entre el futbolista y el ser humano.

ASENSIO Y EL VALOR DE LA CONFIANZA. Un jugador sin confianza se irá metiendo, poco a poco, en un callejón oscuro, estrecho y sin salida. Porque hasta el talento más indiscutible necesita de la confianza, valor sin el que resulta poco probable sobrevivir a un mundo tan expuesto a la mirada crítica de miles de aficionados dispuestos a no perdonarte ni una. Marco Asensio, por ejemplo, tiene talento para dar y regalar…Pero tengo la sensación de que todavía no encontró la confianza necesaria en sí mismo. Y me refiero a ese nivel de confianza que nos permite lanzarnos a la aventura sin miedo y sin más exigencia que la de entender la creatividad como algo placentero. Asensio debe atreverse a ser Asensio rompiendo todos los candados que parecen negarle su condición de ser un jugador diferente. En mi opinión, lo es.

NO SIEMPRE ALCANZA CON ESTAR…No es lo mismo ESTAR en un equipo que JUGAR en un equipo. Ideo la frase mientras pienso tanto en Messi como en el F.C.Barcelona. Digamos que Messi se quedó en el Barça, pero da la impresión de que ya no juega en el Barça, al menos ya no juega entendiendo el presente como lo entendía antes. El club vive inmerso en una especie de “galimatías” institucional del que nadie parece salir ileso, el entrenador intenta hacerse con una autoridad que no todo el mundo parece dispuesto a concederle, los jugadores no saben hacia que lado soplan los aires del futuro y gran parte de los aficionados convierten cada partido del equipo en un ejercicio de nostalgia que cada vez duele más…Creo que en el F.C.Barcelona el paso del tiempo se ha ido convirtiendo en una herida que, a día de hoy, sigue sin saberse curar con cierta perspectiva y aceptando ciertas realidades. Para tratar de regresar a lo que eras, primero tienes que saber cual es el camino y entender que igual puede ser largo…

¿Y SI PROBAMOS CON NO OBSESIONARNOS? Mala cosa sería que el fútbol dejara algún día de levantar pasiones. Pero como eso es algo humanamente imposible, podemos aspirar a no obsesionarnos hasta el punto de convertir el fútbol en un permanente ejercicio de histeria. Dice Juanma Lillo desde esa naturalidad vital que caracteriza a quienes más entregados están al conocimiento de las cosas, “que resulta estéril ser fanático del fútbol o de la táctica, que nos deberíamos fijar más en aquellos que tratan de enseñarnos sobre todas las cuestiones vitales y sus beneficios para ser felices”. Lo comparto plenamente. Cuando nació este humilde recreo en forma de blog, mi único propósito era que el fútbol y la vida fueran de la mano. Y en ello sigo…

EL FÚTBOL NO ESTÁ ESCRITO…

¿QUÉ SERÍA DEL FÚTBOL SIN ELLOS? Me refiero a esos amigos (más o menos cercanos) con los que le damos vuelo al fútbol hablado. El balón siempre ha sido una excusa perfecta para tratar de escapar de la rutina de todos los días y devolvernos a esa infancia, muchas veces lejana, que hace del juego un auténtico viaje de memoria e imaginación. Hoy quiero ponerle nombre a ese fútbol hablado que nos permite conservar amigos, encontrar a otros y estar abierto a los que puedan ir llegando…A Kevin Vidaña lo conocí a través de Twitter y es justo decir que resultó muy fácil establecer una química que, a día de hoy, se ha convertido en una bonita amistad. Kevin es de esos tipos que viven haciéndose preguntas de manera constante, como si sospechara que existe un gran tesoro por descubrir. Da gusto dar con personas que hacen du su pasión por los seres humanos una bonita razón para conversar sobre fútbol. Otro de los amigos se llama Pablo Zona. Reflexivo y combativo a partes iguales. Si quieren bajar a las profundidades más naturales del juego, no creo que existan muchos como él. Pablo Lotta, al que mando un abrazo, sabe que lo moderno en el fútbol pasa por tenerle un respeto máximo a lo antiguo y defender la pureza ante la comercialización galopante…Pablo Rueda es otro de los amigos con los que uno se sentaría alrededor de un balón para tratar de proteger al fútbol de cierta brutalidad. Amistades que uno ha ido encontrando y que se suman a los que ya existían. ¿Qué sería del fútbol sin ellos?.

CONFESIONES…Recuerdo que en el Colegio siempre me elegían de los últimos cuando organizábamos partidos y formábamos equipos. Según parece, yo era peor que malo. Corría demasiado y, cuando algún alma caritativa me pasaba la pelota para que participara un poco, siempre tenía a medio equipo rival “acosándome”. Creo que muy en el fondo sabían que, en cualquier momento, podía hacer una de esas jugadas imposibles que les dejara “boquiabiertos”. Nunca entendieron que yo era una gran promesa. Mis amigos de la infancia no se acordarán…Pero un día hasta llegué a tener una clara ocasión de gol.

Si digo que el fútbol ha sido como una patria, no exagero. Era feliz dibujando eso que ahora llaman mapas de calor y confeccionando alineaciones. No era nada extraño que Don Julián, el profesor de Matemáticas, abriera mi cuaderno y se encontrara a once “muñequitos” llenos de flechas absurdas que, al llegar a casa, se traducían en una justa reprimenda por parte de mi madre. Supongo que el fútbol era eso: un cuaderno donde uno imaginaba como iba a ser el partido del próximo Domingo.

Para quién escribe, la esencia del fútbol siempre estará en la infancia. Porque es ahí donde los sueños crecen sanos y bien. Y porque también es ahí donde el placer por jugar dignifica el entusiasmo. Aprendí mucho de mi Tío Marcelino. Vimos infinidad de partidos juntos, le acribillaba a preguntas, era feliz escuchándole hablar de los más grandes y admiré su sabio ejemplo. Le tengo siempre en el recuerdo porque entiendo que es la mejor manera que uno tiene de seguir imaginando que el fútbol sigue sin estar escrito…

UN AÑO MÁS…

Un año más descubriendo 
que todos los finales 
conducen hacia Romas
parecidas. 
No es verdad que nos hayamos
hecho más viejos,
le dijo un tango al reggaetón
de las heridas...
Un año más buscando 
el oro en cualquier charco;
soldados insaciables del buceo.
Existe un puerto más allá
de cada barco que naufraga
si no pedimos un deseo. 
Un año más en el empeño
de ser un "inmaduro"
que se resiste a buscar
un lugar para el olvido. 
Me comeré las uvas 
en el pasado imperfecto del futuro
tratando de no dar 
por supuesto lo vivido.
Ojalá que las promesas
quieran ser más que promesas;
importa más la leña 
que cualquier fuego....
Al nuevo año le regalo 
un cofre abierto a las sorpresas
que se nieguen a dejar
la vida para luego. 
Y que las nostalgias inventen
nuevas vacunas
bajo las agujas de un reloj
desmemoriado...
Al  viejo año le regalo
los extravíos de algunas lunas
que nos hicieron soñar juntos
por separado.
Y que los besos 
acaben de una vez con la sequía:
importa más la voz 
que llenar el mundo de altavoces...
A la realidad tan solo la regalo 
mi utopía:
admito que jamás supe ser original,
ya me conoces...

EL FÚTBOL NO ESTÁ ESCRITO…

¿QUIÉN DEPENDE DE QUIÉN? También en el fútbol la distancia entre ricos y pobres se ha ido haciendo cada vez más evidente. Digamos que los ricos reivindican un escaparate que sea proporcional a lo que producen (justicia capitalista) mientras los pobres hacen malabarismos para subsistir dentro de un mundo absorbido por la voracidad de un negocio que no deja de hacer números. Conversando hace ya algún tiempo, con un periodista deportivo, me animé a decirle que quizá convendría entender, “que no es el fútbol quien depende del negocio, sino más bien es el negocio quien depende del fútbol…”Ser consciente de la realidad no me parece incompatible con el hecho de mirar para otro lado mientras el fútbol cae en manos de personas que lo manosean y deciden con respecto al destino del mismo sin mayor voluntad que distanciarlo de su origen. No deja de ser cierto que, gracias a esas manos, no son pocos los clubes que logran sobrevivir. Cara y cruz de una moneda que no vale lo mismo dependiendo de quienes la tiren al aire…

AL ATLETI YA NO LE FALTA DE NADA…Sabe a lo que juega, domina la adversidad de cada golpe y resiste emocionalmente a cualquier circunstancia. Supongo que hasta quienes iban defendiendo aquello de que al Atlético de Madrid le faltaba gol, se han ido quedando sin argumentos. Porque en mi opinión, eso no era más que una recurrente excusa para ocultar que era juego lo que faltaba. Sin que la palabra de Simeone siga yendo a misa, existe algo en el juego del equipo que denota un mayor acercamiento entre la propuesta del entrenador y las posibilidades creativas de los jugadores. No faltarán excepciones que contradigan esta sensación, como la que evidenció el Atlético ante el Madrid hace dos semanas. Pero lo cierto es que al equipo colchonero se le percibe otro aire que, sin perder su cuidada e innegociable intensidad, deja un juego más abierto al talento de los mejores, más entregado al ejercicio de la generosidad y hasta más entretenido a los ojos del aficionado. O sea, que al Atleti del “Cholo” ya no le falta de nada…

UN CANARIO FUERA DE LA JAULA. No sería necesario que “Pedri” jurase que es canario. Sus condiciones técnicas llevan implícitas un carácter mesurado, cándido y canchero. La fortaleza de su juego consiste en hacer que lo complicado parezca sencillo, lo sencillo suela resultar eficaz y lo eficaz vaya acompañado de una belleza que uno agradece. Su juventud tiene la virtud de ese atrevimiento sin el que todo sería previsible, aburrido e intrascendente. Da gusto encontrase con jugadores a los que la pelota no les quema ni ante situaciones comprometidas o de difícil resolución. Así es “Pedri”: un futbolista al que le gusta hacer lo que nadie espera que vaya a hacer. Así es el fútbol: un juego que se alimenta de lo impensado para sorpresa de quienes viven calculándolo todo.

UN JUGADOR QUE METE GOLES Y UN GOLEADOR QUE JUEGA. Siempre defendí la idea de que cualquier análisis que se haga sobre Benzemá debe ir más allá de los números. Llevar grabado el dorsal nueve a la espalda le ha ocasionado no pocos reproches…Porque ese dorsal, y más en el Real Madrid, le obliga a estar más predispuesto para el arañazo que para la caricia. Pero Karin lo tiene claro: auxilia, devuelve una pared, facilita una línea de pase, se deshace del rival apoyado en su inteligencia y, si le queda algo de tiempo, hasta meterá un gol. Así es Benzemá: un extraordinario jugador de fútbol que, en ocasiones hasta se atreve a meter goles haciendo honor al número que luce a la espalda. Así es también el gol: una consecuencia del juego que a veces nos permite una sonrisa a quienes seguimos mendigando un poquito de buen fútbol.

LOS BESOS QUE NOS FALTAN…

Sin previo aviso, poco a poco 
y de puntillas 
volveremos a evitar preguntas
frente a los espejos. 
El caso es que llegó la Navidad
con su juego de bombillas
para bautizar futuros sueños
que ya nacieron viejos...
Y con su cáscara de nuez tan fracturada,
y con una lágrima de desconsuelo,
y con una nueva esperanza despeinada,
y con una estrella en el subsuelo.
Son tiempos de volver a ser 
el niño que contagia 
su inquietud a quienes 
no se desencantan. 
Porque dicen que a la media luz 
también llegan los besos 
de los labios que nos faltan.
Y un desfile de anoréxicas promesas, 
y un sinfín de principios sin salida, 
y un debate de infinitas sobremesas, 
y unas cartas donde ganar una partida.

A los que seguimos estando, 
a los que ya se fueron,
a los que han de venir...

DEL 2.020 APRENDÍ…

A valorar cada minuto
como si no existiera el siguiente.
A saborear mejor lo que disfruto
porque no hay más futuro que el presente.
Del 2.020 aprendí...
A llorar más solo que la una
sin dejar de reír antiguas versos.
A pedirle cada noche a la boca de La Luna
que por favor me duerma con dos besos.
Del 2.020 aprendí...
A no querer morir en el intento
de vivir siendo tal y como soy.
A mirar las cosas más por dentro 
cuando vuelvo, cuando llego, cuando voy.
Del 2.020 aprendí...
A no llegar tarde al faro de la memoria
que alumbra aquello que imaginamos. 
Supongo que cada cual tiene una historia
que se adivina por las arrugas de sus manos.
Del 2.020 aprendí...-
Á no nacer planes de largo recorrido
sin contar con la diosa incertidumbre. 
A buscar entre los escombros del olvido
alguna mágica y huérfana costumbre.
Del 2.020 aprendí...
A recuperar una parte de mi ya despistada
por la prisa cegadora de lo urgente.
A volver a escribir al nacer la madrugada
los sueños sin letra de la gente. 

EL FÚTBOL NO ESTÁ ESCRITO…

MODRIC Y EL BALÓN. Un exhibicionista al servicio del juego y también al de la coherencia. Si Luka Modric se adueña del tiempo que le hace señas al espacio con los pies, el Madrid no estará muy lejos de completar una semana redonda donde muestre una superioridad incuestionable a la vez que armoniosa con respecto a sus adversarios. El futbolista croata decide cómo, cuándo y dónde. Para saber cómo, usará su extraordinaria calidad técnica. Para saber cuándo, atenderá a su no menos extraordinaria capacidad intuitiva. Y para saber dónde, bastará con una sola complicidad de algunos de sus compañeros de equipo, que no tardarán en atreverse a pasar un buen rato jugando al fútbol junto a un centrocampista de propuestas brillantes y respuestas sencillas. También en el fútbol existen remedios caseros que resucitan a un muerto. Y todos tienen que ver con el balón…O sea, con Modric.

KROOS Y EL RELOJ. Existen jugadores que llevan un reloj en la cabeza para dar la hora a quienes se le pidan Tic tac, tic tac, tic tac...Toni Kroos es uno de esos jugadores. Porque todo lo que tiene dentro de su cabeza es un cálculo casi siempre exacto del tiempo, al que acompaña de una precisión que le da una maravillosa eficacia al tránsito colectivo. Si la jugada viene ahogada en un mar de dudas, Kroos las despejará todas con un cambio de orientación perfecto. Si la buena intención no termina de progresar, Kroos no se cansará de reiniciarla una mil veces Y si saltan los plomos provocando un apagón de manera inesperada, Kroos será el primero en volver a conectar todos los automáticos que sean necesarios. También en el fútbol algunos problemas complejos se resuelven de la manera más sencilla que uno puede imaginar. Y todos tienen que ver con pararse a pensar un poquito…O sea, con Krosos.

JUGADORES QUE JUEGAN EN VOZ BAJA. Valen tanto para un rato como para un descosido, rara vez levantan la voz de manera extravagante y cumplen con el compromiso que exige cualquier actividad colectiva admirablemente. Yo siempre les ha llamado “jugadores de clase media” considerando fundamental su condición de jugar en voz baja. Cualquier equipo que aspire a la grandeza a todos los niveles, necesita de jugadores que no se lleven bien ni con las grandes portadas ni con los grandes titulares. Lo suyo va por otro lado. Son especialistas en la entrega solidaria que afianza la armadura de la identidad haciéndola sólida…Si el entrenador les pide, ellos siempre darán el doble aunque su papel de secundarios sea, muchas veces tan evidente, que hasta dan la sensación de renunciar al halago que sin duda merecen, Iker Casillas dijo hace unos días que el Real Madrid de los Galácticos no era un equipo. Estoy de acuerdo. Digamos que era un grupo de extraordinarios talentos donde nadie estaba por la labor de jugar en voz baja…O sea, como por ejemplo lo hace, Lucas Vázquez.

GANÓ EL QUE MÁS PROPUSO. No es que el Real Madrid fuera un vendaval de fútbol que arrollara al Atlético de Madrid en el derbi, simplemente propuso más. Y lo hizo desde un orden atrevido solidario y eficaz. Si la presión que se le hace al adversario no deja a nadie atrás, todo será mucho más fácil cuando se recupere la pelota. Por ahí empezó el Madrid a implantar su superioridad. Si una vez recuperada la pelota todos entienden que sin movilidad no no hay manera de avanzar, ya se ha ganado mucho terreno. Por ahí el Madrid mantuvo sus amenazas con respecto a la portería de Oblak. Y si a estas dos cosas las añades ese coraje competitivo que caracteriza al Madrid y del que escribíamos en este blog hace una semana, el resultado no es otro que la culminación de una semana perfecta en la que Zidane ha vuelto a comprobar que tanto el elogio como el reproche duermen en la misma cama.